martes, octubre 28, 2008

Calentando el clásico

Alguna vez Bianchi lo hizo en Brasil y le dio resultado. Colgar frases polémicas del rival subestimando a tu equipo es una táctica más vieja que el futbol mismo. Desconozco a ciencia cierta si esta bomba emocional garantiza resultados, pero en la víspera de un clásico todo suma. Y más si éste ya arranca enrarecido por un misterioso cambio de horario y cancha (por un error de la matrix pasó de jugarse a las 9 en cancha 6, a las 14 horas en la de sintético).

Esto dijo hace un tiempo un jugador de Pura Ft2. Que sirva para mentalizar (?).


lunes, octubre 20, 2008

ASIC sí, CASIgol

Cancha dura, rival duro, horario durísimo. Por eso la alegría por este nuevo triunfo va a durar (?) un poco más de lo habitual. Por eso, y porque al fin, después de las críticas recibidas por esta vía la semana pasada por su contribución goleadora cuasi nula, mojó el Pájaro y va a poder entrar a trabajar con el pecho (frío) inflado para acallar las burlas de su ámibito laboral. Me imagino a esa dependencia del Poder judicial, ayer lunes, de fiesta por el gol de su otro representante, el Tweety, que a esta altura del torneo pide a gritos la número 9.

No nos adelantemos a los eventos y analicemos con detenimiento lo que nos deparó otro feliz domingo para la juventud y no tanto. Toda mi vida quise decir "no nos aclimatamos al horario"(?), para justificar un pobre desempeño futbolístico. La frase, comunmente utilizada para justificar algún circunstancial fracaso en tierras japonesas, es de lo peorcito que se escuchó en materia excusas. ¿Cómo le vas a atribuir al huso horario la derrota?, ¿Te quedaste dormido abrazado al travesaño (bue, salvo que seas el Zurdo...)? Malísimo. Claro que lo digo ahora, con los tres puntos adentro. Sino, hubiese sido el primer motivo para atribuirle a la nueva derrota. El cambio horario no se sintió, entonces, aunque a esa horita de sueño menos la vamos a sentir en el transcurso de la semana, lpqlp (?).

La cancha también jugó su partido. Jugar en una cancha sin pasto, en la Argentina es algo normal. Que además este dura, puede pasar. Pero yo no se si hay muchas canchas que tengan esas terribles matas de pasto, que desnivelan el terreno de juego y que son tan grandes que uno se puede esconder allí para desorientar a su marcador.

Si a eso se le adiciona que el equipo rival está integrado por gigantes de 1,92 de altura y 95 kilos promedio (muchachos, ¿Qué comen entre semana?), la victoria adquiere un cariz épico, porque nos recuerda el batacazo bíblico de David contra Goliat (?).

Sintéticamente, esto es de lo que hubiese escrito el Olé, si el partido se jugaba en el Antonio V. Liberti en lugar del potrer... digo, en lugar de la cancha 6:

Mojó el Casi-gol! Notición que merecer un post aparte (como cada vez que mete un gol el Tecla; una o dos veces el año). El fin de semana de pesca le vino al pelo al delantero de pectorales gélidos, ya que "pescó" un rebote en el área y la mandó a guardar para liquidar el partido.

-El otro gol, el primero, lo marcó Tweety, que a esta altura ya no sabemos si pensar que es un crack de aquellos (2 partidos, 2 goles, 6 puntos y valla invicta) o tiene un orto terrible para estar cerquita del arco y empujar adentro las que pasan cerca. Menos mal que el Tecla se llevó lo suyo también, sino me parece que se venía una semanita complicada para el Casigol. Porque ganar un partido con un gol del Canario es una fatalidad que puede acontecer, pero dos (!) es para pegarse un tiro en las bolas.

-Si los dirigiera Bilardo... Carta abierta a la gente de los Petes: Gente del plantel, autoridades, cuerpo técnico, etc. Si tienen un equipo en el que el Flaco Spolli comería banco por bajo (?), no les puede cabecear en el área -como sucedió en el primer gol- ... TINCHO (!!!), que parafraseando al Loco Abreu, pesa 30 kilos mojado y mide un poquito más que el 5 de los trozos. Atte. Un amigo.
Otro buen partido de Tincho, aunque claro, el gol bien gracias. Y eso que tuvo una que gambeteó al marcador y se fue, se fue, se fue y... se fue, en este caso la pelota.

-He visto muchas sobradas dentro de un campo de juego. Pisadas contra el banderían, caños intracendentes, etc. La peor de todas, la conocí este fin de semana. Que, a pesar de que te van ganando, el arquero rival te busque la pelota corriendo cuando se va al saque de arco es como que te digan "Dale, pibe, seguí probando, te doy 50 chances más, total no hay forma de que me hagas un gol". Grande Sónico. Gracias por la magia (?).

-Notable partido de Drigo. Si esto fuese el blog de Bordolino, te habrían clasificado con un 11,5 (?), teniendo en cuenta que inflan los puntajes escandalosamente (Bordolino pierde por 4 goles de diferencia y el promedio general del equipo es 8,3. ¿O no, Edu?). Fuera de broma, después de tantas patadas recibidas yo pensé por un momento que íbamos a tener un "Cipolletti 2", pero por suerte no pasó nada y Drigo jugó hecho una seda, como si lo hubiese ido a ver su chica (?).

-Turquito demostró que afuera de la cancha aporta... aporta lo mismo que dentro de ella: gritos histéricos, protestas al árbitro y advertencias para que nadie suba en los córners.

-Frase del domingo: Al final del partido, "¡Bien Peli!, ¡Buena Piojo!, ¡Mucho Javi!, ¡Buena Franco! Ah, no". Ácido comentario del Pocho, haciendo referencia al desplante del cantero, que aparentemente habría tenido una noche agitada con compañia masculina.

-Imagen del partido. En el día de la madre, el saludo fraternal entre dos padres de jugadores de Rocamora: el del Tweety y el de Peli y Tomi.



¡¡¡Me lo quieren violarrrrr al pibe!!!

miércoles, octubre 15, 2008

Me pareció ver un lindo canario

El arco entre ceja y ceja

Calor agobiante por arriba y por abajo (correr en el sintético de la cancha 5 era como caminar sobre brasas). Las condiciones climáticas no estaban como para que se jugara un lindo partido de fútbol. Y de hecho, lindo, lo que se dice lindo no fue. Pero... a falta de belleza, buenos son tres puntos. Rocamora 1 - Champagne 0, resultado final, para que Rolo, como había anticipado, se tome un champucito, aunque caliente y sin gas.
Si me pidieran que defina al partido con una metáfora, les contestaría que no me rompieran los huevos(?). Si me lo volviesen a pedir y no me quedara otra, entonces, para los que no lo vieron les diría que lo podría representar una pareja que busca sin suerte su primer hijo (???). Fue así nomás, porque Rocamora siempre buscó: por arriba, por abajo, haciendo la carretilla (?). Pero nada. Hasta que cuando la única opción parecía conformarse con adoptar uno (un punto, claro), apareció el pendejo para alegría de todos.
Cuando hablo de pendejo me refiero a Tweety, el refuerzo que trajo "Casi-gol" Frías a comienzo de año (probablemente de lo mejorcito que hizo a nivel futbolístico este año). El mismo que el día de su primer amistoso casi juega en ojotas y que en la primera fecha quería entrar a la cancha con una bermuda de jean. El provinciano pachorra que luce dentro y fuera de la cancha esa sonrisa burlona y esa cara -siempre igual- de "mechupaunhuevolavida".


El Tweety y su caras, A) Después de ganar un palo verde; B) Después de tomar un café con leche con tres medialunas; c) Después de ser robado, ultrajado y violado en pleno barrio del Abasto.


El Canario, a falta de 10 minutos (creo), cortó, tocó y llegó hasta el área para empujar casi debajo del arco un preciso centro atrás, a pesar de los gritos de Turquito, desesperado para que no subiera ya que sólo quedaban 6 tipos y el arquero defendiendo (?). ¡Qué caso el de Turquito! Cada día me convenzo más de que un Cúper o un Alfaro o algún técnico de esos asquerosos, al lado de él es William Wallace. Complejo de equipo chico, quizás.


El partido se podría haber definido mucho antes. Lo que pasa es que a falta del Casigol, Tincho tomó la posta y se encargó de dilapidar todas y cada una de las situaciones de gol que tuvo a su alcance. Claro que tampoco lo ayudó en demasía el hombre que caminó la cancha mirando para abajo, ¿Pero Braca jugó al final, entonces? Me refiero a Peli, que volvió después de su "autosuspensión" y dio pena fisicamente. No estuvo tampoco muy lejos de eso, su hermano Tomi, que a decir por la papada que lució más que "Tomi" fue "Comí" Freixas.


No voy a ser tan cruel de todos modos. En un partido en el que la defensa no pasó grandes sobresaltos (si hasta Cole se proyectó y lo cepillaron con una murra que envidiaría el mismísimo Lugano), el medio tocó lindo con Franco (que le quiso hacer comprar un penal al árbitro, pero su actuación fue más bochornosa que la de Baby Echechecopar en la serie contrafuego), Juampi (que pidió jugar de 5 para no quedar mal frente a su novia) y Drigo.


Cierro la nota, justamente con Drigo, autor intelectual y material de la frase del domingo. Se había generado un tumulto y en el medio de la discusión, un pelado de Champagne cruzó toda la cancha para meterse. Apenas vio que se acercaba, Drigo, con su habitual diplomacia lo invitó cordialmente (?) a volver a su punta ya que "te cansas en venir hasta acá y después te veo que no podés levantar las piernas para correrme".

miércoles, octubre 08, 2008

La re-caída del Zurdo

Se acerca fin de año a pasos agigantados. A pocos meses del cierre del 2008, se comienzan a delinear las figuras estelares de estos 365 días turbulentos. En ese sinfín de anécdotas y personajes que aparecen y reaparecen año tras año, tenía un post en el tintero desde hace rato que por una razón una u otra no podía publicar.

Pero ya no hay excusas. Llegó el momento de hablar de un hombre talentoso y su peligrosa adicción. Un tipo dotado de una zurda precisa como un reloj suizo; dueño de un talento que vaya a saber uno en que tambo de Areco encontró; capaz de sublevarse a la estructura posicional de los clásicos y desempeñarse con comodidad en cualquier puesto de la cancha. Generador, por su chispa, de sonrisas dentro de la cancha y carcajadas fuera de ella. Bah, un fuera de serie podríamos decir, para terminar completita esta fellatio periodística (?).

De todas formas, como ya anticipé, no todas son flores en la vida del germano/español. El Zurdo (sí, de él se trata por si quedaban dudas) está atravesando un camino ríspido desde hace un tiempo. El Dios Baco le tocó la puerta de su monoambiente para visitarlo y el Zurdo, gentilmente, lo invitó a quedarse a vivir. De ahí en más la historia es conocida y repetida: que sale, que entra, que está más sano que nunca, que sufrió una nueva recaida, etc.

Para ser más gráficos, las recaidas del Zurdo siguen la siguiente lógica. "Hoy no creo que salga porque estoy cansado", es el prólogo, generalmente, de una noche que va a terminar en Lansky o el Burgués hasta las 7 de la mañana. Una vez que lo piensa mejor (?) y se decide por "salir un rato" el proceso es indefectible. Copita por aquí, copita por allá y hasta terminar como el Burrito a la salida de Esperanto no para. Vida de habilidosos.

(De izquierda a derecha, cómo va mutando el rostro del Zurdo a medida que pasa la noche)

Este vertiginoso sube y baja de recuperaciones y recaídas, muchas veces le pasa factura en la cancha. Partidos brillantes y goles de taco cuando está bien. Desempeños decepcionantes y lágrimas en los ojos cuando la sangre gira por su torrente alcóholico (?).

La exageración de este prólogo (El Zurdo está lejos de ser un alcólico. Bueno, lejos, lo que se dice lejos, no (?). Pero todavía no lo es), en realidad, tiene la función de situar en ambiente al lector para que esté en condiciones de leer la caída más importante del hombre de Areco. Un papelón, que genera verguenza ajena.

¿Y esto merece un post? ¿Burlarse/divertirse a costa de una recaída del protagonista?

Sí y no.

Lo que pasa es que esta caída no fue como las demás.

No fue una recaída.

Fue una RE-CAÍDA.

Aparatosa, vergonzosa, lamentable, patética, desastrosa...

Cualquier adjetivo encuadraría en la descripción.

Aunque nuevamente voy a apelar a la gráfica para que entiendan de qué estoy hablando.

Señores, con ustedes la RE-caída del Zurdo: